El futuro industrial de Cataluña: empresas familiares, gobernanza y relevo generacional.

La industria ha sido, durante generaciones, uno de los grandes pilares de Cataluña. Ha dado forma al territorio, ha creado empleo estable y ha sostenido el progreso económico y social.

Pero detrás de las cifras hay algo más profundo: las familias empresarias que, con visión y compromiso, han sabido adaptarse a cada época sin perder sus raíces.

La mayoría de los clientes con los que trabajo pertenecen al sector industrial, un sector que admiro profundamente por su capacidad de transformar, adaptarse y sostener el territorio generación tras generación.

En las últimas semanas, he participado en distintos espacios de diálogo, como el Penedès Summit de INDPULS o la conversación con el ministro Jordi Hereu sobre la futura Ley de Industria, que me han llevado a reflexionar sobre cómo la gobernanza, la innovación y el relevo generacional se entrelazan para definir el futuro de nuestras empresas familiares industriales.

La industria catalana, ante un cambio profundo

La industria catalana vive un momento decisivo.

En un contexto global marcado por la transición energética, la digitalización y la necesidad de autonomía estratégica, Catalunya se enfrenta al reto de fortalecer su tejido industrial familiar, su competitividad y su capacidad de atraer y retener talento joven.

En esta misma dirección, las conclusiones de la intensa jornada “Què necessita la indústria catalana?”, organizada por el Departament d’Empresa i Treball de la Generalitat de Catalunya y presidida por el conseller Miquel Sàmper Rodríguez dibujan un retrato preciso de los desafíos y oportunidades del sector industrial catalán.

El acto, conducido por Àurea Rodríguez contó con la participación de Xavier Roca Ramon Laia Castany Teixidor Xavier Ferràs Xavier Lopez Armengol Cristina Serradell Quincannon Xavier Testar Ymbert Oriol Amat Ana García Molina, Carme Poveda Martinez . Las empresas familiares también estuvieron representadas, a través de empresas como HIPRA ALIER Cafès Cornellà o Delmas que aportaron una visión cercana y real sobre el presente y el futuro de la industria catalana.

El Pacto incluye un total de 152 actuaciones, estructuradas en torno a cinco grandes ámbitos: la sostenibilidad, la energía y la economía circular; la digitalización, la Industria 4.0, la innovación y la internacionalización; el empleo de calidad, las condiciones de trabajo y la formación de las personas trabajadoras del sector industrial; las infraestructuras y el suelo industrial; y, por último, la financiación y la dimensión empresarial.

Más allá del diagnóstico, el mensaje de fondo fue claro: Catalunya necesita una visión industrial compartida que combine innovación, sostenibilidad y talento con una gobernanza empresarial y pública coherente en el tiempo.

Hace unas semanas, en el Penedès Summit 2025 organizado por INDPULS tuve el honor de moderar la mesa de Innovación y Gobernanza junto a Anna Casals Terré (Celsa), Jordi Sahun (COMEXI) y Jordi Corral Castejón (Roca Group). De ese intercambio de ideas surgió una reflexión que sigue resonando:

La buena gobernanza no es solo estructura, es el marco que impulsa la innovación, cohesiona los equipos y orienta la visión de futuro.

Y eso cobra aún más sentido en las empresas familiares industriales, donde tradición, innovación y continuidad generacional deben avanzar de la mano.

Una nueva Ley de Industria para un nuevo tiempo

Durante la conversación con el ministro Jordi Hereu gracias a Intermèdia Comunicació pudimos profundizar en los ejes de la futura Ley de Industria, que busca actualizar un texto que llevaba más de tres décadas sin revisarse.

Entre sus objetivos destacan:

  • Reforzar la competitividad y aumentar el peso de la industria en la economía.
  • Impulsar la sostenibilidad y la digitalización como motores de cambio.
  • Garantizar capacidades productivas estratégicas para el país.
  • Mejorar la coordinación y la gobernanza entre administraciones y sector privado.

Una ley que puede marcar un punto de inflexión si se traduce en colaboración efectiva entre lo público y lo privado, con foco en las personas, la innovación y el relevo generacional.

Pero, como recordaban desde Fem.cat, “sense indústria no hi ha país.” Más allá de la norma, lo que necesitamos es una visión compartida, una gobernanza que coordine mejor administraciones, empresas y centros de conocimiento, un marco estable con recursos reales para innovar y una apuesta decidida por retener talento y asegurar el relevo generacional en las empresas familiares.

El Cercle d’Economia también ha subrayado que:

“El futur industrial de Catalunya dependrà de la capacitat de fer polítiques consistents en el temps i d’una millor governança.”

Avanzar exige más que una ley: exige propósito, coherencia y una alianza intergeneracional que combine la experiencia de quienes han construido nuestro tejido industrial con la mirada nueva de quienes lo harán evolucionar.

Un tejido industrial que necesita relevo

Tal y como se señalaba recientemente en FemCAT – Fundació d’Empresaris de Catalunya, Catalunya está perdiendo peso industrial: la industria representa hoy en torno al 19 % del PIB, lejos del objetivo europeo del 20 % y muy por debajo del peso que tiene en Alemania o Italia.

Este descenso no responde solo a factores económicos. También tiene que ver con la falta de relevo generacional, la escasez de perfiles técnicos y directivos y la dificultad para hacer atractiva la industria a las nuevas generaciones.

En esta línea, Pimec advertía hace poco que el relevo generacional se ha convertido en uno de los principales retos de la pyme catalana, especialmente en el ámbito industrial, donde muchas empresas familiares corren el riesgo de desaparecer si no se planifica a tiempo la sucesión.

Muchas empresas familiares industriales están en plena doble transición: tecnológica y generacional. Ambas requieren visión, tiempo y, sobre todo, estructuras de gobernanza sólida que aseguren continuidad y confianza.

Gobernanza y colaboración: claves para el futuro

Frente a estos desafíos, resulta más necesario que nunca crear espacios de colaboración y diálogo entre generaciones, entre empresas y administraciones, entre industria y sociedad.

La innovación no nace solo de la tecnología, nace del encuentro entre personas con propósito.

Iniciativas como ASCEF (Associació Catalana de l’Empresa Familiar), INDPULS o FEMCAT son un gran ejemplo de cómo fomentar redes que acompañen a las empresas familiares en su profesionalización, crecimiento y relevo generacional.

También lo son los proyectos de colaboración público-privada que impulsan clusters industriales, hubs de innovación o programas de mentoring intergeneracional, espacios donde compartir conocimiento y abrir nuevas perspectivas de liderazgo.

Desde mi experiencia acompañando a empresas familiares industriales, veo cada vez más la importancia de diseñar una gobernanza sólida y adaptada al momento vital de la empresa y de la familia, una gobernanza entendida no como control, sino como liderazgo consciente, cohesión y sostenibilidad a largo plazo.

Catalunya cuenta con talento, conocimiento y una red de empresas familiares comprometidas con el territorio y la innovación. El siguiente paso pasa por dar voz y espacio a las nuevas generaciones, impulsar una cultura de colaboración y avanzar hacia una industria más competitiva, humana y sostenible.

Dos preguntas para cerrar

¿Cómo podemos prepararnos para integrar a las nuevas generaciones en la empresa familiar industrial, dejando espacio y también responsabilidad para que contribuyan plenamente?

Más allá de los PERTES, las políticas específicas, los modelos de innovación y la transición hacia la Industria 4.0, ¿por qué no centrar también la estrategia en fortalecer la gobernanza y garantizar un relevo generacional eficaz como pilar estratégico para el futuro del país?

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Cada mes compartiré ideas, aprendizajes y buenas prácticas sobre empresa familiar, liderazgo y gobernanza. Me encantará compartir contigo.

Porque el futuro de nuestras empresas y de nuestra industria depende de cómo sepamos construirlo juntos.

Sobre mí

Soy consejera y consultora especializada en empresa familiar, estrategia y gobernanza.

Acompaño a familias empresarias en procesos de sucesión, relevo generacional y profesionalización del negocio, ayudándolas a construir proyectos con propósito y vocación de continuidad.

Colaboro con consejos asesores y familiares, y con equipos directivos en el desarrollo de competencias, estructuras de gobernanza y toma de decisiones efectivas.

Participo activamente en foros y escuelas de negocio, compartiendo experiencias y herramientas para preparar a las nuevas generaciones y reforzar la continuidad empresarial, reforzando el talento sin género y sin generación.